¿EXISTE LA CASA DE LOS PETIZOS?

La casa de los petizos se fundó a inicios de los años 80 con la intención de albergar a aquellos niños aquejados de y en la calle, producto de la grave crisis económica y social de la época. Su creación resulto siendo una medida aplaudida y acertada, pero a la vez insuficiente. El paso de los años debió fortalecer sus espacios y estrategias de atención, darle peso significativo como política de gestión municipal, ya que estaba en su seno. Lamentablemente no fue así. Durante el 2010 el COMAIN Lima ha mantenido un promedio de 30 niños albergados, parece que solo lo hacen simbólicamente, pues cerrarlo sería materia de críticas en la prensa. Oh sorpresa, después de perder las elecciones municipales intentaron un proceso acelerado de recepción de niños que se frustro por la poca capacidad organizativa, hoy por hoy no hay siquiera treinta niños albergados. La situación es similar en los diversos albergues, tanto en Sinchi Roca como en Colonial. Lo cierto es que el edificio creado para otorgar espacios para los niños se fue reduciendo cada vez, dejando cada vez más espacios para el uso de diversos servicios de la gerencia de desarrollo social, así como para sus espacios administrativos. El COMAIN (casa de los petizos) y la Gerencia de desarrollo Social tienen la misma dirección (Jr. Conde De Superunda), son lo mismo, la famosa casa de los petizos en realidad no existe, es realmente la casa de la gerencia de desarrollo social de la municipalidad metropolitana de Lima y su distribución así lo expresa. Sería tal la negligencia que se dice que no poseen licencia de funcionamiento, ni los permisos correspondientes del MIMDES para albergar niños . El primer piso prioriza el servicio de sanidad, donde el mayor atractivo es “la venta” de carnets de sanidad. Este negocio según los trabajadores reportaría, alrededor de 100 mil soles al mes, negocio redondo. Es rentable atender largas colas de gente que requiere este carnet para buscar una opción laboral, ese no es el punto. Todo debe corresponder a un lugar y un tiempo adecuado. Pequeñas oficinas de servicios diversos completan esta primera área del primer piso. Hacia la segunda parte del complejo encontramos el centro de infantes, la guardería de la municipalidad metropolitana de Lima, con 30 años de antigüedad, se implementó con la intención de atender a los hijos pequeños de las familias que no podían costear una guardería en horarios de trabajo. Habría que saber a ciencia cierta a que publico está dirigido y preguntarnos si corresponde darle mayor peso a atender a los hijos de los trabajadores municipales, teniendo en cuenta que hay una población altamente vulnerable en lima centro que puede ser atendida como corresponde. El área de juego de los niños fue extirpada quirúrgicamente. Primero implementaron un área de reuniones, con un toldo. Allí se realizan diferentes tipos de reuniones, incluso la del Club del adulto mayor. El resto del espacio (una suerte de patio de juegos) permitía a los niños jugar a la pelota, realizar dinámicas y otras actividades con sus tutores. Lamentablemente fue gradualmente reducida para darle espacio a los autos de la gerencia de desarrollo social, hasta el punto en que se ha prohibido terminantemente el uso del espacio para los niños. Hoy por hoy el patio de juego de los niños es la cochera oficial de la Gerencia. El edificio no expresa ese espíritu de casa para niños que debería tener y que finalmente es para lo que fue construida. Todo el segundo piso ha priorizado la ambientación de oficinas y aunque ha sobrevivido el comedor, esta venido a menos, falta mirar las condiciones en las que se encuentra y para lo que se usa. En los horarios en que no se brinda alimentos a los niños se realizan charlas del área de sanidad o se presta para otras actividades que no corresponden a su uso natural, arriesgando las condiciones de salubridad. El tercer piso tiene dos ambientes acondicionados para dormitorios, pero con escasos recursos que optimicen los espacios de descanso, lo demás son mas y mas oficinas. El espacio y trabajo de los tutores, el más sacrificado, sigue siendo a la vez el menos dignificado. Dependiendo de la visión de los jefes de división de turno, los tutores son presionados a ser mas guachimanes que tutores, otras veces le dan más énfasis al enfoque “administrativista”, es decir, mientras los niños “no se dejen ver” el trabajo del tutor es óptimo. Las aulas de reforzamiento escolar han sido reducidas a su mínima expresión, para tener más oficinas; por la falta de preparación de las profesoras a cargo, los niños terminan haciendo cualquier cosa con el objetivo de tenerlos quietos, sus resultados académicos lo demuestran; el taller de carpintería también dejo de recibir apoyo, cada vez se fue restringiendo su espacio y limitando su acceso, hasta que finalmente se eliminó y con ello otro espacio de desarrollo y desenvolvimiento para los niños. El cuarto piso tiene la famosa “aula multiusos”, un salón de unos 30 mt2 que se usa para retener a los niños en los tiempos muertos, en los que no hay otras actividades que rellenen sus actividades diarias y durante los fines de semana. En el 2005 intentamos implementar un programa de educación no formal con recursos audiovisuales, utilizando películas y videos educativos . Este programa tuvo mucha acogida en los niños y sin embargo no se pudo seguir desarrollando debido a que debía concatenarse con las demás actividades y al ser encarpetada por la administración, se dejó en el olvido. Otro programa que intentamos realizar en aquella época estuvo basado en la revaloración de los espacios de participación, recreación y de actividades lúdicas ligadas a procesos de aprendizaje. Su aplicación más concreta era sacarlos de las rejas y paredes en las que se encontraban a diario y programar actividades libres los fines de semana. Una vez más sin apoyo logístico y sin recursos tratamos de realizar actividades en torno a lo que nos ofrecía lima centro. Realizamos salidas a sitios de valor histórico, espacios públicos de recreación, campos deportivos, entre otros. Uno de los mayores argumentos esgrimidos por la administración para detener el proyecto era la posibilidad que los niños se fuguen del albergue, ya que, ese había sido uno de los problemas más graves que habían afrontado. La carga emocional y la presión que tienen los niños con su historia personal se complica más cuando son encerrados en cuatro paredes y solo se les pide que no hagan bulla y para que ello ocurra van castrando su iniciativa, sus espacios de participación, su vitalidad, su carisma, sus procesos de socialización. Son niños que viven sin sus padres y sin entornos favorables afuera, por tanto, los tutores y otros servidores deberían convertirse en su mayor referente. Si los niños quieren fugarse del COMAIN deberíamos dejar de buscar culpables y ver qué aspectos hay que corregir para atenderlos óptimamente. Con estas actividades logramos afianzar un grupo de niños y adolescentes muy unidos y solidarios entre sí. Se apoyaban, cuidaban a los más pequeños, se identificaban y desarrollaban actitudes positivas y maduras. Algunos de ellos aun siguen en el COMAIN. Nunca dejamos de interactuar con ellos, porque cuando trabajas con niños no puedes permitir crear más ausencias en su vida. Nosotros debemos sumar no restar. Para ello se debe crear un Programa especial de tutoría , que garantice la tranquilidad emocional y económica del tutor. Ello redundará en un buen desempeño de su labor, muchas veces sacrificada y que empuja a muchos de los buenos tutores a emigrar a otras instituciones donde su desempeño laboral y profesional es valorado. En la actualidad podemos ver tutores que ganan 1000 soles, mientras otros ganan el doble por ser miembros del partido solidaridad o por ser recomendados de algún miembro fuerte del partido de Castañeda. Eso es un escándalo. El presupuesto para los niños es deprimente, al igual que en los colegios nacionales no existe gasto corriente, por ello se malogran las puertas, los baños, etc. Y no hay forma de arreglarlos. No hay presupuesto para una ropa digna y ordenada, salvo la ropa que destinan para los eventos masivos y para la prensa donde siempre son bienvenidos y los usan como símbolos. Es un reto para la nueva gestión reformular una política de infancia, de protección, de prevención del maltrato y de promoción de real de la participación de niños, niñas y adolescentes para responder óptimamente a las necesidades de la población, teniendo en cuenta que de acuerdo a las disposiciones de descentralización los albergues del INABIF deben pasar a ser parte de la Gerencia de Desarrollo Social de la MML.

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